Seleccionar página

¡Hola a todos!

Bienvenidos de nuevo al blog de Just Enough. Hoy vamos a hablar de un concepto muy común en el ámbito de la cooperación, pero en el que queda mucho trabajo por hacer para que sea efectivo. La participación ciudadana.

En las sociedades democráticas, la participación es un derecho fundamental de los ciudadanos. Las declaraciones de derechos humanos, así lo indican. Formar parte del camino, es fundamental para que la sociedad evolucione en base a la necesidad comunitaria, y no a los intereses políticos y/o económicos de las altas esferas.

Vivimos una época de confrontación, polarización y desconexión ciudadana con los dirigentes. Un panorama que nos deja un futuro incierto que debemos tratar de revertir para mejorar las condiciones de vida de aquellos que más lo necesitan.

La participación, para que sea efectiva, necesita obviamente del soporte de la ciudadanía. Se contemplan 3 principios básicos por parte de la población, para poder aplicar satisfactoriamente proyectos de participación ciudadana:

-Estar motivados y querer participar del proyecto.

-Estar formados o tener capacidades/habilidades para las funciones a realizar.

-Poder participar (tiempo, situación física, economía, etc.)

Un ejemplo claro y reciente, es la lucha contra la pandemia provocada por el COVID19. Por muchas medidas, multas, controles y recomendaciones que han llegado por parte de las autoridades, sin un ejercicio de conciencia y autocontrol sería imposible reducir la incidencia acumulada y la transmisión del virus. Si de algo ha servido la pandemia, es de ejemplo de como la acción ciudadana incide directamente en la evolución de las cosas.

Cuando hablamos de este concepto, nos viene a la mente el derecho a voto, los sindicatos, las asociaciones de los distintos sectores, las organizaciones sin ánimo de lucro, etc. Y sí, todos estos son actores o métodos de participación, pero en este artículo queremos hablar de la acción directa que puedes tener tú, como persona. Deberíamos hacer un ejercicio de conciencia y pasar de la queja y crítica continúa, a la búsqueda activa de soluciones.

Hay muchas empresas nuevas, ofreciendo productos con el objetivo de cambiar las cosas. Marcas de ropa sostenibles, alimentos del huerto a casa, empresas con fines solidarios, investigadores, productores de carne vegana, productos ecológicos, y miles de emprendedores más con ideas para mejorar la vida de la población. El problema, es que, si los ciudadanos no consumimos sus productos, su supervivencia se hace muy complicada.

Desde Just Enough queremos darle la enhorabuena a todas aquellas empresas que se han consolidado ofreciendo un producto con un impacto positivo en la sociedad. Desearle mucha suerte a aquellos que están arrancando y decirle a aquellos que tienen una idea, que cubre una necesidad, a atreverse. Nosotros estamos empezando en esta aventura, pero animamos a todos los consumidores a participar de una manera directa en el cambio hacia una sociedad mejor.

Si hay algo que depende 100% de vosotros, es consumir de una manera responsable.

Participación ciudadana = evolución positiva para la mayoría de la población.

Y tú, ¿Te sumas al cambio?